Dolor, tristeza y una sensación muy fuerte de impotencia frente a la terrible desgracia que están padeciendo los habitantes de Bahía Blanca y sus alrededores.
Los trabajadores/as somos víctimas de un ajuste sin fecha de vencimiento, el pueblo argentino ve con tristeza cómo se enajena el patrimonio nacional y la sociedad asiste a una función continuada de negocios espurios...